Django Unchained – Esclavos, Sergio Leone y otros tema de la “West Coast”.

He de admitirlo, no soy fan de Tarantino. Sin embargo, “Django Unchained” me ha gustado. Joder si me ha gustado. Creo que es una de las mejores películas que he visto de Tarantino, tal vez no llegue al nivel de “Pulp Fiction” pero sí al de “Reservoir Dogs”.

Al amigo Quentin siempre lo he considerado como un tipo sin estilo propio, alguien que se ha visto todas las películas (de serie B) del videoclub en el que trabajaba y ha escogido lo mejor de cada una y lo ha pegado todo junto. Por supuesto muchas escenas las ha regrabado y en la mayoría de las veces con mejor gusto que la original. Incluso hay quien dice que esto es en sí un estilo propio, no es mi caso.

Sin embargo, por fin, ha encontrado algo propio. Uno de sus pocos trabajos que me ha sabido genuino. De la misma manera que en “Inglorious Bastards” vimos una película guerra completamente diferente, en “Django Unchained” vemos una película de vaqueros diferente y es que el hombre trae cosas frescas al género, o incluso ha grabado secuencias que en la época dorada del “Spaghetti Western” habría sido imposible grabar ya fuera por técnica o por presupuesto.

La música, menuda delicia, algunos reconocerán algunas canciones (Morricone in da house con su tema de “Two mules for sister Sara”), en otra ocasión habría dicho “¿Veis?, no estilo propio, se aprovecha de la genialidad de otros para triunfar él”. Hoy estaba pensando lo mismo hasta que me he tenido que comer mis palabras en el momento niggah. Espero que nadie se ofenda al usar esta palabra, cuando veáis la película os daréis cuenta de que es imposible hacer una crítica de ella sin usarla. En serio, deberían poner un puto contador de las veces que dicen la palabra niggah.

El vocabulario es otro tema, igual que en la genial serie “Deadwood” (id a descar… comprarla YA mismo si os gustan los westerns), el rigor histórico queda de lado para dar paso a un vocabulario más actual. Los chistes se entienden mejor, tienen más gracia y no se pierde el significado de lo que se quiere decir.

El vocabulario no es el único punto en común con “Deadwood”, Garret Dillahunt el actor moderno que mejor parece encajar en cualquier personaje del oeste que le pongan también está en la cinta. Y… ¿en serio soy el primero en señalar lo mucho que se parece a Terence Hill?¿Un momento?¿Ese era Terence Hill haciendo un cameo? Demasiadas referencias en 165 minutos de película Tarantino, no puedo pillarlas todas. Mañana voy a verla otra vez.

Para acabar, algunos pequeños puntos en contra, que obra que se precie no los tiene; la excesiva duración de la cinta, sin complicarlo todo tanto, en dos horas podríamos estar servidos. ¡Tarantino por dios! Abandona de una vez ese gusto por los zoom in/zoom out de los 70 estilo “Starsky y Hutch”. Me pone de los nervios. Y algún momento ridículo como (tranquilos que no hay spoilers) la discusión entre los chicos de las capuchas. Ya me diréis que pensáis.

En definitiva. Vale el precio de su entrada. Hay que ir a mirarla sin lugar a dudas. Ah, por cierto. ¡SANGRE! (hay mucha).

Posesión Satánica: Volviendo a casa con las manos vacías.

ATENCIÓN: Esta critica puede contener SPOILERS.

Eran las 8 de la noche del domingo y una amiga me llama y me dice: Vamos a ver Posesión Satánica – producida por Sam Raimi-, director de Arrastrame al Infierno y de la cinta de culto El despertar del Diablo.

Acepte por amor al cine de terror porque IMDB no le daba ni esperanzas. La película esta basada en la historia real de una caja parecida que fuera vendida en eBay en el año 2004.

IMDB no se equivocaba, la película va saltando de cliché en cliché, los cuales voy a citar:

– Padres divorciados.

– “Basado en un hecho real”.

– La victima es una nena linda y angelical – Natasha Calis -.

– El espíritu Dybbuk esta encerrado en una “caja” cerrada por un pacto judío ancestral.

Desde el vamos dentro de la película se plantean hechos que solo sobran en la historia como el divorcio y el rol de la hermana que solo rellena espacios vacíos de dialogo.

Durante la película, una de las victimas del espíritu es el nuevo novio de la mama de la nena, el espíritu le arranca los dientes y lo tira dentro de su auto. La película no aclara que pasa con el, dejando un cabo suelto de un extra sin sentido.

Buscan centrar la película en que el ambiente religioso, donde el espíritu fue encerrado en la caja por judíos ortodoxos. Los judíos no logran su rol dentro de la película  apareciendo 5 minutos como yo. Uno de los judíos decide “arriesgar su vida para salvar un alma inocente” otro cliché agotado para este tipo de cine.

Adicionalmente la nena casi pierde relevancia porque vemos al papa – Jeffrey Dean Morgan – casi el 90% de la película.

En el tramo final el espíritu salta de cuerpo en cuerpo hasta que vuelve a su caja. Victorioso el judío super amable vuelve a la Sinagoga con el espíritu pero en el camino es chocado por un camión y la caja que da “misteriosamente” libre de nuevo.

Clichés, clichés y mas clichés. Ahorrense plata y si les gusta el cine de terror como a mi véanla cuando llegue a su DVD.