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Sobrevivir a la familia, a los amigos y a los entrometidos

Conforme pasa el tiempo me voy dando cuenta que la parte difícil de tener un hijo/a no guarda relación con el bebé. Guarda relación directa con la familia. La familia (padres, tíos, abuelos, bisabuelos) sienten que tienen el derecho de opinar sobre cada situación que ocurre con el bebé.

  • Tu bebé llora, ellos tienen una opinión.
  • Tu bebé está incomodo, ellos tienen una opinión.
  • Tu bebé hace caritas, ellos tienen una opinión.
  • Tu bebé duerme poco, ellos tienen una opinión.
  • Tu bebé sonríe poco, ellos tienen una opinión.
  • Tu bebé estornuda, ellos tienen una opinión.
  • Tu bebé tira pedos, ellos tienen una opinión.

Muchas de las opiniones que emiten en este proceso son innecesarias y molestas para la nueva familia porque menosprecian o denigran su capacidad de cuidar a su nuevo hijo/a.

Preguntas y opiniones como las siguientes son completamente INNECESARIAS:

  • ¿Tenes suficiente leche?
  • ¿Ya le cambiaste el pañal?
  • ¿Le llevaste al médico?
  • ¿Estas segura que no tiene hambre?
  • ¿No deberías visitar al médico de manera mas frecuente?
  • ¿No está muy delgado tu bebé?
  • Creo que tu bebé está enfermo.
  • Creo que deberías abrigarle más a tu bebé.
  • Creo que deberías dar NUTRILON a tu bebé (está en particular la detesto)
  • ¿No es muy chica para salir a la calle?
  • Creo que tiene cólicos, deberías medicarlo.
  • Esa ropa le queda chica.
  • ¿A qué colegio va a ir?
  • ¿ Por qué no le pones aritos todavía?

En el afán de mostrar preocupación, la familia y los amigos, se vuelven entrometidos, no dando oportunidad a los nuevos padres de fallar y aprender de sus propios errores. Nadie nace sabiendo como ser padre, es algo que se aprende en el camino. La familia y los amigos deben entender que lo lindo de ser padres primerizos es tener la oportunidad de equivocarse y aprender en el proceso.

Nosotros más que nadie nos preocupamos por nuestra hija y nos hacemos un millón de preguntas a diario. La familia y amigos deben guardar sus opiniones para cuando sean solicitadas, es así como serán valoradas. Es un arte opinar y es una ciencia opinar en el momento correcto.

Y con los entrometidos que uno se cruza en la calle y siente que tiene el derecho de opinar sobre tu hijo/a, solo queda sonreír (o mostrarle el dedo del medio).

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Hasta la próxima semana.

Publicado por

Istvan Nagy

Istvan Nagy

Soy más productivo de noche. No tengo club, partido político ni religión. Fan de Pink Floyd. Papá en construcción. La vida sin problemas es matar el tiempo a lo bobo.