cronofago

El devorador del tiempo

Siempre nos joden sobre el valor intrínseco del tiempo, nos insisten en aprovecharlo al máximo, y que no debemos desperdiciarlo en banalidades como intentar ser un maestro pokemon o escribir en un blog; además también se habla sobre lo subjetivo que puede resultar ser, que está supeditado al nivel de placer o angustia que podríamos estar experimentando durante un determinado instante, o en otras palabras, por alguna sádica ley universal los momentos más felices siempre nos resultarán más fugaces, en cambio cuando nos sintamos tristes, miserables o doloridos, ese estado de aflicción parecerá perpetuo. Bajo estos dos conceptos del tiempo (su condición de irreversibilidad por un lado, y por el otro su relatividad) se basaron para construir al coloso Reloj Corpus.

Es un reloj mecánico bañado en oro de 24 quilates que se encuentra en la universitaria ciudad de Cambridge, inaugurado en el 2008 por el célebre físico Stephen Hawking. Una de las peculiaridades de este reloj es que carece de manecillas, pues su segundero, minutero y horario se iluminan con unas resplandecientes luces azules que se ven reflejadas a través de unas aberturas achatadas situadas alrededor de un eje.

Pero lo que más llama la atención, al punto de hipnotizar con su tétrica figura, es el Cronófago (etimológicamente significa devorador del tiempo), el pavoroso saltamontes que se encuentra entronizado sobre el Reloj Corpus y cuya presencia no se limita al aspecto meramente ornamentativo, pues son sus patas las encargadas de hacer girar la rueda del reloj, un mecanismo que se remonta a unos 300 años aproximadamente, y que fue adaptado por John Taylor, el artífice de este fascinante invento.

Y aún hay más, pues esta criatura no solo parpadea regularmente sino que además mueve sus fauces, simulando con un constante ademán ir “tragando” el tiempo, tal como lo explica Taylor “Quería mostrar que el tiempo es un destructor: cada minuto desaparece algo que uno no puede recuperar jamás”

Más curioso aún es que solo señala la hora exacta cada 5 minutos, luego las luces danzan y se posan aleatoriamente sobre los indicadores, esto con la finalidad de enfatizar la idea de que cada observador puede llegar a interpretar el recorrido del tiempo a su manera.

De modo que ya están advertidos, siempre tengan presente que existe un implacable y voraz Cronófago que nos va consumiendo gradualmente el tiempo que nos queda, y el muy hijo de puta no se detiene nunca, así que hagan valer su tiempo, pueden empezar haciendo volar una pandorga o algo así, qué se yo… En fin, les dejo un video presentado por el propio Taylor, donde expone los aspectos técnicos de su creación:

Publicado por

Camilo Acosta

Camilo Acosta

Ignorante que intenta ignorar cada vez menos.

9 comentarios en “El devorador del tiempo”

  1. Hi I am so glad I found your site, I really found you by error, while I was browsing on Aol for something else,
    Anyhow I am here now and would just like to say many thanks for a incredible post and a all round thrilling blog (I also love the theme/design), I don’t have
    time to read through it all at the minute but I have book-marked
    it and also included your RSS feeds, so when I have time I will be back to read more,
    Please do keep up the awesome job.

  2. Pretty nice post. I just stumbled upon your blog and wanted to say that I have
    truly enjoyed browsing your blog posts. After all I will be subscribing
    to your rss feed and I hope you write again soon!

  3. Pingback: GVK BIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.