La exclusión de los amigos

Cuando tus amigos se enteran que vas a ser papá la alegría es inmensa. Empiezan horas y horas de conversación de como va a cambiar todo y en ese proceso empieza una silenciosa exclusión que toma forma final cuando nace tu hijo/a.

Tus amigos empiezan a excluirte de las actividades comunes sin siquiera consultar. Se escuchan frases como “pensé que no ibas a querer ir” o frases como “pensé que ibas a estar muy cansado”.

Queridos amigos y no tan amigos, los padres siguen con las mismas ganas de divertirse y salir. Inclusive lo necesitan más porque su vida ahora gira en torno a otra vida más pequeña y frágil y lo que más desean es salir a tomar una cerveza helada o comer una pizza sin pensar en otra cosa que divertirse.

Es el entorno, el que aísla a los padres y los vuelve islas alrededor de sus hijos debido a esta exclusión que ocurre casi involuntariamente. No dejen a sus amigos padres de lado, es cuando más los necesitan cerca.

Para que los amigos permanezcan cerca, depende de la tolerancia hacia el nuevo hijo de la familia de amigos, ya que se quiera o no, los primeros años son muy ruidosos.

También es importante entender por parte de los padres que existen actividades de las cuales ya no podrán participar o deberán participar con menor frecuencia porque no son ambientes saludables para que el bebé crezca.

Es un equilibrio difícil de encontrar por lo cual muchos padres optan directamente por no salir, lo que lleva a peleas innecesarias solo por el hecho de pasar horas y horas encerrados juntos sin ver otras caras ni conversar de temas banales que ayudan a despejar la cabeza.

Salgan papás, no dejen de salir. Busquen un espacio que sea sólo de ustedes con su pareja y espacios que sean solo de ustedes con sus amigos.

Mientras, tu hijo/a disfrutará de tiempo con sus abuelos o tíos que quieren verles crecer también. Es una situación de ganar / ganar para todos.

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Hasta la próxima semana.

Síndrome de Fotos Innecesarias

Cuando somos padres y nuestros hijos van creciendo, van aprendiendo habilidades de forma diaria, sobre todo cuando son bebés.

Nos devuelven la capacidad de asombro pero esa capacidad viene asociada a un rara enfermedad llamada SFI, Síndrome de Fotos Innecesarias.

Si nuestro bebé:

Levanta su cabeza, le sacamos una foto.

Mueve su pie, le sacamos una foto.

Dice AGUUUUU, le sacamos una foto.

Duerme, le sacamos una foto.

Estornuda, le sacamos una foto.

No hace nada nuevo, le sacamos una foto.

Ese Síndrome, trae una extraña necesidad de compartimos con todo el mundo lo que está logrando tu hijo/a. Y nadie está libre de pecados, todos en algún momento, detestamos la excesiva cantidad de fotos que sube una u otra persona.

Ser padre te vuelve bobo, pero bobo de amor. Al final de cuentas, una sola vez vas a ver crecer a tus hijos. También abre una nueva perspectiva y nos enseña a ser más tolerantes y a entender porque los demás suben muchas fotos casi iguales de su bebé.

Creo en lo lindo de compartir fotos con los demás, pero más valoro tener un momento que sea único para mi con mi hija. Algo que guarde y recuerde el día que la vea terminar el colegio o la universidad y venga a mi mente como una chispa eterna de felicidad que es solamente mía y me haga sonreír en silencia.

Para cerrar, comparto con ustedes mi FIS, mi foto innecesaria de la semana.

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Hasta la próxima.