Shonda lo vuelve a hacer: Esta vez con “How To Get Away With Murder”

 

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La ya muy aclamada serie, nos relata la historia de Annalise Keating (Viola Davis) una profesora de Derecho Penal en una prestigiosa universidad en Filadelfia y 5 de sus alumnos (totalmente opuestos entre si) del primer año de Derecho que juntos, se ven sumergidos en un complot de asesinato. Lo verdaderamente atractivo de la serie (aparte del trama, claro esta) es la forma con la cual el espectador se va dando cuenta de las verdaderas intensiones de cada personaje, porque en How to get away with murder nada es lo que parece.

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La serie lleva emitida ya 9 episodios de los 15 que se tienen programada para esta primera temporada, volviendo de su pausa este 29 de enero, que nos va relatando como los 5 alumnos terminan siendo cómplices de un homicidio, mientras luchan por ser el favorito de la clase, dejándonos boquiabiertos al final de cada episodio y con ganas de saber más y más (debo aceptar que mas de una vez termine enojado, diciendo que no me pueden dejar esperando así).

Los personajes nos dan una facilidad de desarrollar una relación amor-odio hacia ellos, presentan una variedad sexual, racial y única que caracterizan a los personajes de Shonda. Annalise Keating es la típica abogada que no tiene que perder ningún solo caso, cueste el chantaje que cueste, mientras que el selecto clan de 5 alumnos muestran diversas personalidades que te hace elegir un favorito y a alguien a quien odiar.

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How to get away with murder no es ningún Mad Men, pero no necesita serlo, ya que desde su episodio piloto ha sabido mantener atrapado al que esta al otro lado del televisor, y nos ha presentado de forma impecable, los personajes, las intrigas y todos los misterios que van a utilizar para mantenernos expectantes. Yo ya me considero un fan de esta serie, espero que ustedes pronto lo sean.

Django Unchained – Esclavos, Sergio Leone y otros tema de la “West Coast”.

He de admitirlo, no soy fan de Tarantino. Sin embargo, “Django Unchained” me ha gustado. Joder si me ha gustado. Creo que es una de las mejores películas que he visto de Tarantino, tal vez no llegue al nivel de “Pulp Fiction” pero sí al de “Reservoir Dogs”.

Al amigo Quentin siempre lo he considerado como un tipo sin estilo propio, alguien que se ha visto todas las películas (de serie B) del videoclub en el que trabajaba y ha escogido lo mejor de cada una y lo ha pegado todo junto. Por supuesto muchas escenas las ha regrabado y en la mayoría de las veces con mejor gusto que la original. Incluso hay quien dice que esto es en sí un estilo propio, no es mi caso.

Sin embargo, por fin, ha encontrado algo propio. Uno de sus pocos trabajos que me ha sabido genuino. De la misma manera que en “Inglorious Bastards” vimos una película guerra completamente diferente, en “Django Unchained” vemos una película de vaqueros diferente y es que el hombre trae cosas frescas al género, o incluso ha grabado secuencias que en la época dorada del “Spaghetti Western” habría sido imposible grabar ya fuera por técnica o por presupuesto.

La música, menuda delicia, algunos reconocerán algunas canciones (Morricone in da house con su tema de “Two mules for sister Sara”), en otra ocasión habría dicho “¿Veis?, no estilo propio, se aprovecha de la genialidad de otros para triunfar él”. Hoy estaba pensando lo mismo hasta que me he tenido que comer mis palabras en el momento niggah. Espero que nadie se ofenda al usar esta palabra, cuando veáis la película os daréis cuenta de que es imposible hacer una crítica de ella sin usarla. En serio, deberían poner un puto contador de las veces que dicen la palabra niggah.

El vocabulario es otro tema, igual que en la genial serie “Deadwood” (id a descar… comprarla YA mismo si os gustan los westerns), el rigor histórico queda de lado para dar paso a un vocabulario más actual. Los chistes se entienden mejor, tienen más gracia y no se pierde el significado de lo que se quiere decir.

El vocabulario no es el único punto en común con “Deadwood”, Garret Dillahunt el actor moderno que mejor parece encajar en cualquier personaje del oeste que le pongan también está en la cinta. Y… ¿en serio soy el primero en señalar lo mucho que se parece a Terence Hill?¿Un momento?¿Ese era Terence Hill haciendo un cameo? Demasiadas referencias en 165 minutos de película Tarantino, no puedo pillarlas todas. Mañana voy a verla otra vez.

Para acabar, algunos pequeños puntos en contra, que obra que se precie no los tiene; la excesiva duración de la cinta, sin complicarlo todo tanto, en dos horas podríamos estar servidos. ¡Tarantino por dios! Abandona de una vez ese gusto por los zoom in/zoom out de los 70 estilo “Starsky y Hutch”. Me pone de los nervios. Y algún momento ridículo como (tranquilos que no hay spoilers) la discusión entre los chicos de las capuchas. Ya me diréis que pensáis.

En definitiva. Vale el precio de su entrada. Hay que ir a mirarla sin lugar a dudas. Ah, por cierto. ¡SANGRE! (hay mucha).